lunes, 15 de noviembre de 2010

Colores Frios Calidos

Verde Aguamarina

Alegre, Tranquilo y Luminoso, este tono es Ideal para decorar tanto dormitorios como zonas de paso

El aguamarina es el color verde palido con notas azuladas que, por su tono y brillo, nos remite al agua del mar.
El verde aguamarina trasmite alegria y optimismo a pesar de ser un tono frio, ya que tiene una gran luminosidad natural.
ESPACIO Y LUZ. La claridad que aporta este tono lo hace recomendable para estancias que reciben poca irradiacion natural o que son angostas, ya que amplia visualmente el espacio y provoca una sensacion de mayor profundidad. Esta caracteristica se acentua si se combina conel blanco, que en sus tonalidades mas calidas, como el lino o el almendra, le restan frialdad.
ZONAS DE PASO. Este es un color muy adecuado para un recibidor o una zona de paso, ya que permite una transicion armonica entre estancias y porque da sensacion de amplitud. Tambien es recomendable en dormitorios, tanto principales como infantiles, pues es un color que transmite sensacion de calma e induce a la relajacion.





Combinalo con...

MUEBLES de madera natural en tonos claros, tambien lacados o decapados en blanco, o en tonalidades oscuras de verde
COMPLEMENTOS en ocres, amarillos y colores en la gama de los tierras, que aportan contraste y una nota calida.
TELAS de lana o de pique de algodon le dan calidez con sus marcadas texturas. Estampados de rayas le aportan vitalidad


Iluminacion


Porches y terrazas: elegir la mejor iluminación

Te contamos lo que debes tener en cuenta para iluminar tu terraza, porche o jardín, y disfrutar en el exterior de las noches cálidas que nos ofrece el verano .

Porches y jardines

La iluminación del porche y el jardín debe planificarse teniendo en cuenta el uso del espacio y, sobre todo, anteponiendo el respeto por la naturaleza. Las luces tenues y las luminarias solares y con LED marcan las nuevas tendencias.
Al distribuir los puntos de luz que vas a colocar en el jardín has de tener en cuenta la fachada y los muros, las zonas de estar y las de paso, además de los puntos de interés que quieras destacar. Hay que decidir el uso que se hará de cada zona: si se busca una iluminación decorativa o que permita realizar actividades concretas.
Las lámparas de techo para glorietas o porches, o el alumbrado descendente de farolas o apliques altos, proporcionan la luz cenital adecuada para evitar sombras en las que se realicen actividades. Por el contrario, para destacar lugares decorativos, luminarias que proyectan luz ascendente, como focos, lámparas empotradas o falsas piedras, ponen el acento en los volúmenes y formas de las especies que alumbran.
Las balizas, las antorchas y las de sobremuro son lámparas de guía con las que trazar contornos.
Si dispones de piscina o estanque, puedes iluminarlos con lámparas flotantes, y situar puntos de luz en zonas de paso poco frecuentadas. Conviene que te asesores para evitar accidentes. La instalación eléctrica debe realizarse con tubos especiales, enterrados a 40 cm del suelo, y con cable de conexión a tierra. Asegúrate de que las luminarias estén homologadas para exterior y que enchufes e interruptores cuenten con una protección especial. Puedes iluminar la piscina o el estanque con lámparas flotantes, y situar puntos de luz en zonas de paso poco frecuentadas.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Baños

Con puertas de acceso a dos dormitorios



Este baño espectacular, con salida directa al exterior, comunica dos dormitorios principales, que se han distribuido en una sola planta. Las lamas largas de madera del pavimento favorecen la sensación de continuidad entre estos tres ambientes. La interiorista Christine van Hoecke concibió este baño distribuido simétricamente como una estancia luminosa, relajada y abierta a la terraza con piscina. Y para la bañera, de Villeroy & Boch, se ha reservado un espacio de excepción: bajo el gran ventanal.



Casas para Admirar

Un regalo de metros y luz en la ciudad

Luz y frescura son las notas dominantes de esta casa urbana, cuyos interiores han sumado metros que se han tomado prestados de su amplio jardín .
 
Este jardín nos hace olvidar enseguida que hace pocos minutos estábamos en pleno centro de Madrid. Es un oasis de plantas y árboles añejos, que inspiró al interiorista Guillermo Ruiz, de Habitare, una decoración clara, aireada, con tanta elegancia clásica como frescura campestre.
 

Un salón amplio ganado al exterior


El salón se ha convertido en un mirador al exterior tras ganar unos metros a la terraza. Los tonos marrones y arena combinan con la vegetación del exterior y con la tela verde agua de las butacas, que aportan una nota de alegría. A la sinfonía de texturas se agregan el terciopelo del sofá, el lino de la chaise longue y los estores, y el papel de las traseras de las librerías. La mesa lacada en brillo gris y los laterales de acero de la librería dan un sutil contrapunto metálico.
El sobre de la mesa del comedor es un gran cuadrado de 2 m de lado, con un tratamiento metalizado. También la lámpara de techo tiene su protagonismo. Las butacas, tapizadas con seda salvaje, continúan el juego de tonalidades arena y verde agua de la zona de estar.

Amplia y con un office muy versátil



Abrir un gran ventanal sobre la encimera era el objetivo de la reforma de esta cocina, pues en ella se hace mucha vida. El mobiliario lacado resalta y multiplica la luminosidad, y sus líneas depuradas transmiten sensación de orden. En la zona de cocción se instaló un revestimiento porcelánico color grafito claro, fácil de limpiar y muy decorativo. Una península de Silestone sirve como barra de desayuno.

Dormir con vistas al jardín



Los tonos arena caracterizan este dormitorio principal abierto al jardín. La zona de vestidor se compone de grandes armarios enfrentados y sin cortinillas, de manera que el interior de roble sume calidez a la estancia.