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lunes, 15 de noviembre de 2010

Iluminacion


Porches y terrazas: elegir la mejor iluminación

Te contamos lo que debes tener en cuenta para iluminar tu terraza, porche o jardín, y disfrutar en el exterior de las noches cálidas que nos ofrece el verano .

Porches y jardines

La iluminación del porche y el jardín debe planificarse teniendo en cuenta el uso del espacio y, sobre todo, anteponiendo el respeto por la naturaleza. Las luces tenues y las luminarias solares y con LED marcan las nuevas tendencias.
Al distribuir los puntos de luz que vas a colocar en el jardín has de tener en cuenta la fachada y los muros, las zonas de estar y las de paso, además de los puntos de interés que quieras destacar. Hay que decidir el uso que se hará de cada zona: si se busca una iluminación decorativa o que permita realizar actividades concretas.
Las lámparas de techo para glorietas o porches, o el alumbrado descendente de farolas o apliques altos, proporcionan la luz cenital adecuada para evitar sombras en las que se realicen actividades. Por el contrario, para destacar lugares decorativos, luminarias que proyectan luz ascendente, como focos, lámparas empotradas o falsas piedras, ponen el acento en los volúmenes y formas de las especies que alumbran.
Las balizas, las antorchas y las de sobremuro son lámparas de guía con las que trazar contornos.
Si dispones de piscina o estanque, puedes iluminarlos con lámparas flotantes, y situar puntos de luz en zonas de paso poco frecuentadas. Conviene que te asesores para evitar accidentes. La instalación eléctrica debe realizarse con tubos especiales, enterrados a 40 cm del suelo, y con cable de conexión a tierra. Asegúrate de que las luminarias estén homologadas para exterior y que enchufes e interruptores cuenten con una protección especial. Puedes iluminar la piscina o el estanque con lámparas flotantes, y situar puntos de luz en zonas de paso poco frecuentadas.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Iluminar el dormitorio

La luz que debemos lograr para el dormitorio debe ser una invitación al descanso y a la relajación. Te explicamos cómo conseguirlo.
 

La iluminación del dormitorio debe ser tenue para facilitar el descanso. Para lograr una luz acogedora es muy importante pensar en las necesidades de cada zona. Así, en el espacio de vestidor o armarios, puedes apostar por halógenos empotrados o focos en riel. Dispón uno por cada frente de armario. Para las mesillas, unos apliques o unas lámparas de sobremesa, con pantallas de tela que tamicen la luz, resultarán idóneos. Utiliza bombillas incandescentes, que son las más cálidas. Entre 60 w y 100 w tendrás suficiente. Para leer, puedes empotrar un pequeño flexo en la pared.
En los dormitorios con falso techo, la distribución de focos halógenos empotrados es la solución más práctica para resolver la iluminación. Lo habitual es distribuirlos en hilera en función de las zonas que se vayan a delimitar y los efectos que se quieran conseguir. Resulta una iluminación general muy homogénea, potente pero algo fría, por lo que conviene complementarla y matizarla.

Una luz cálida

De techo. Evita una única luz central en el dormitorio. Puede resultar algo molesta si compartes habitación, ya que es posible que estorbe a quien trate de descansar. Además, no iluminará bien. Las lámparas colgantes sólo se aconsejan si se dispone de techos altos; de lo contrario pueden estorbar.

Diferencia zonas. Separa actividades y elige lámparas diferentes: para los armarios se recomienda halógenas de 50 w; para la lectura necesitarás unos 100 w, y para las mesillas, bastará con 60 w.

Pantallas. Las de tela proporcionan una iluminación suave, ya que reduce los contrastes de luz. Elige un tejido de tonos claros y una pantalla cerrada para teñir de calidez el dormitorio.

Eficiencia y ahorro

Mecanismos. Los reguladores de intensidad son muy prácticos en dormitorio y salón ya que permiten adaptar la cantidad de luz a cada momento y necesidad del día.

Programar. Instala temporizadores programados para reducir la factura de luz en baños o pasillos, y aplica la domótica para centralizar el control de la iluminación.

Económico. En breve, la tarifa nocturna desaparece y se sustituye por la tarifa por discriminación horaria, con más horas baratas y menor porcentaje de descuento.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Las claves para iluminar el salón comedor
Para proyectar la iluminación del salón hay que tener en cuenta las dimensiones de la estancia, el color de las paredes, los usos que le vamos a dar y el tipo de suelo.



En general se necesitan unos 20W/m2. Debes contar con una luz general potente pero difuminada. Y como lo más habitual es contar con varias zonas comunicadas lo mejor es establecer una iluminación general común y definir las diferentes zonas mediante luz ambiental o puntual.

Luz general. Una buena opción son los focos empotrados, aunque es mejor no abusar de ellos porque pueden deslumbrar y crear un ambiente impersonal y frío. En salones amplios las lámparas de techo están adquiriendo gran protagonismo. Los diseños clásicos se reinterpretan y las nuevas lámparas experimentan con las formas y los materiales mezclando tradición y vanguardia al combinar materiales como aluminio y porcelana con metacrilato o nailon.

Luz ambiental. Te ayudará a resaltar o contrastar las diferentes zonas del salón comedor y a conseguir una atmósfera relajante y serena. Lo más habitual son las lámparas de sobremesa. Permiten ampliar ópticamente las dimensiones de la sala, crear diferentes ambientes y completar la decoración. Lo ideal es situarlas en mesas auxiliares o sobre el aparador u otro mueble auxiliar de la zona de comedor, con una potencia de entre 40 y 60 w cada una. También puedes escoger luces más potentes y graduarlas con un dimmer o regulador de intensidad con el que podrás seleccionar en cada momento el nivel de luz que necesitas. Otra opción decorativa son apliques o focos empotrados situados en lugares estratégicos, como los bañadores de pared, que dan calidez y enfatizan los elementos arquitectónicos.

Luz puntual. Es adecuada para zonas concretas como un rincón de lectura, una librería o el comedor. En la primera opción opta por un flexo de pie dirigible. La luz debe llegar por detrás para evitar que te deslumbre. En la librería puedes utilizar apliques, uno por cada cuerpo, de modo que deberás dejar 12 cm libres en la parte superior de la librería para instalarlos. También puedes empotrar luces halógenas de 10 o 20 W en las baldas o usar lamparitas de pinza. Para iluminar bien la mesa del comedor, lo mejor es colgar una lámpara de techo a una altura de 80-100 cm con respecto a la mesa, así no deslumbrará a los comensales. Es importante que la lámpara guarde proporción con la forma y el tamaño de la mesa: si ésta es grande o alargada, elige lámparas gemelas o una lámpara de brazos. En cuanto a la potencia, necesitarás alrededor de 100 W. Si tienes una lámpara de brazos usa bombillas de 20 W cada uno.