miércoles, 18 de mayo de 2011

Casas rurales de diseño provenzal


El estilo de diseño provenzal, es, el igual que el estilo rústico, una corriente propia de los espacios y las zonas rurales, por lo que se encuentran varias similitudes entre uno y otro. Las atmósferas cálidas, tranquilas y agradables, son marcas propias establecidas en ambos estilo, aunque existen algunas diferencias.
El estilo rústico cuenta con mobiliarios fuertes y macizos, mientras que el estilo provenzal viste sus habitaciones con muebles un tanto más livianos, sencillos, y luminosos. La variedad y diversidad de colores se expresa cabalmente en el estilo provenzal, sin dejar de lado el tono acogedor que ofrece el estilo rústico.
A su vez, el estilo provenzal ofrece ciertos márgenes mayores que el diseño rústico, a la hora de la combinación y mixtura con otros estilos de decoración. Con las bases claras de colores, mobiliario y adornos, el provenzal, dentro de los diferentes ámbitos de la vivienda, cuenta con mayores ofertas de diseño.

Accesorios de estilo provenzal

Como decíamos anteriormente, el estilo provenzal ofrece mayores márgenes de combinación y decoración de los distintos espacios de la casa, así como ofrece distintos materiales de elaboración que encajan a la perfección con este estilo de diseño.
Tanto las cortinas, los manteles y los tapizados, pueden tomar colores y texturas más alegres y livianas. A su vez, los accesorios de complemento de la decoración, no se tienen que limitar a las variedades de madera (lo cual no es poco), pudiendo adaptarse materiales más modernos.
Para las casas espaciosas, con el estilo provenzal se pueden aprovechar mayormente los espacios, logrando diferentes zonas, con diferentes estilos y ambientes, dentro de una misma pieza, como en esquinas o rincones, los cuales pueden destinarse a la lectura o el relajamiento.

lunes, 11 de abril de 2011

Baños

Mamparas que nos acercan a la naturaleza




La nueva colección de mamparas de la empresa Profiltek persigue un concepto realmente muy interesante: acercarnos la naturaleza al cuarto de baño, ofreciendo un espacio de paz y relax en el hogar.

La nueva gama, denominado “Natural”, hace honor a su nombre en los motivos que utiliza para la decoración del cristal que conforma la mampara. Los detalles incluyen piedras, prados o cañas, entre otros ejemplos.

Se trata de motivos decorativos que se imprimen directamente sobre el vidrio, gracias a la tecnología de impresión digital Imagik. Aunque se trate solamente de una imagen, la relación con los espacios naturales traerá armonía a nuestros ambientes.

La inspiración para esta serie proviene de las filosofías orientales, que siempre intentan acercar al hombre a la tranquilidad y el relax. Es posible elegir entre distintos colores y adaptar las mamparas al espacio disponible en cada cuarto de baño.

domingo, 20 de marzo de 2011

telas

25 consejos para acertar con las cortinas

Esta completa guía te ayudará a seleccionar el tejido adecuado, combinar cortinas y estores, o rematar la composición con detalles decorativos para tener éxito a la hora de decorar las ventanas de tu hogar.
 


1. Tener en cuenta la forma de la ventana
El tipo de ventana, así como la orientación de la habitación, son factores determinantes a la hora de elegir la cortina. Mantener la proporción entre la cantidad de tela y su largo, y el tamaño de la ventana es fundamental.
2. Calcular bien los metros de tela
Para realizar el cálculo de los metros de tela que necesitarás para tus cortinas, añade 30 cm al ancho de la ventana y luego multiplica el resultado por 2, 2’5 o 3, según quieras una cortina con más o menos frunces.
3. El largo ideal para las cortinas
En cuestión de largos hay muchas tendencias. Lo más habitual es agregar unos 15 cm al largo de la ventana. Sin embago, si te gusta que las cortinas arrastren, añade 10 cm más: así quedarán apoyadas en el suelo.
4. Conseguir una buena caída
Para lograr unas cortinas con una bonita caída, opta por telas “pesadas”, como los linos gruesos, las sedas salvajes o las chenillas. Si quieres usar telas frescas, elige lonetas, arpilleras de algodón o linos con seda.
5. Estores: la opción más sencilla
Si la ventana no permite grandes cortinajes y quieres una solución práctica y ligera, los estores serán tus mejores aliados. Los puedes realizar tipo plegable (con varillas), paqueto (sin varillas) o romano (con drapeado).
6. Visillos, perfectos para ganar luz
La opción más eficaz para ganar luz natural es utilizar tela de visillo para la confección de las cortinas. Sus tejidos, vaporosos y ligeros (hilo, voile, lino de trama abierta…), son perfectos para rescatar toda la luz del sol.
7. Combinaciones muy acertadas
Los grandes ventanales, las puertas balconeras y las ventanas de dormitorio son las mejores candidatas para las combinaciones de cortinas con visillos (la opción más clásica), o caídas con estores (la apuesta más actual).
8. Alzapaños: útiles y prácticos
Los alzapaños son pequeñas piezas de madera o metal que, colocadas a un tercio de la cortina, crean un elegante efecto de drapeado perfecto para recoger las cortinas en salones o estancias de grandes dimensiones.
9. Abrazaderas: un remate con encanto
En ventanas con doble cortina, cortinajes forrados con muletón o combinaciones de caída y visillo, recurre a las abrazaderas (tiras o cordones que sujetan la cortina): son ideales para recoger el exceso de tela.
10. Borlas, colgantes y arrastres
Las abrazaderas y los cordones quedan muy bien rematados con borlas, decoradas con pasamanería o con algún colgante de madera. Para correr cortinas colgadas de anillas, opta por arrastres de metal o madera.
11. Cuándo usar galerías y bandós
Si eliges dobles cortinas o combinas cortinas con visillos colgados de rieles, es recomendable tapar el mecanismo con una galería (de madera y tapizada) o un bandó (realizado con tela): da un aspecto más acabado.
12. Acabados muy decorativos
A la hora de colgar las cortinas de una barra, los remates decorativos te ayudarán a crear la atmósfera que buscas: las trabillas son desenfadadas; los lazos, románticos; las anillas de cuerda aportan un toque rústico…
13. Sistemas para colgar cortinas
Existen dos sistemas básicos para colgar las cortinas. Las barras son la opción más simple y se acompañan de anillas o trabillas. Los rieles permiten manejar más fácilmente la cortina, aunque son menos estéticos.
14. Elegir barras con remates
Puedes personalizar una barra de madera, latón o forja añadiendo a sus extremos unos remates decorativos. Ten en cuenta el estilo de la habitación y elígelos en consonancia: así lograrás un conjunto más armónico.
15. Tensores: una solución fácil
Una opción eficaz y discreta para pequeñas cortinas o estancias de aire más informal son los tensores. Se trata de un cable de acero del que cuelgan unas pinzas que sujetan la cortina. Ideal para telas ligeras.
16. Cortinas para el baño y la cocina
Estas estancias requieren telas sufridas y resistentes a la humedad, el vapor y el humo. Opta por estores o cortinillas de media ventana, en hilo de algodón o loneta, tanto lisas como con pequeños motivos decorativos.
17. Trucos para arropar el salón
El estar requiere soluciones que sirvan para crear un espacio acogedor y armónico. Si es grande, opta por combinar cortina y visillo o cortina y estor; si es pequeño, elige estores; y si es oscuro, decántate por visillos solos.
18. Dormitorios muy relajantes
Para conseguir dormitorios serenos y salvaguardar la intimidad de la estancia, opta por combinar cortinas tupidas con visillos muy ligeros. Así tendrás luz durante el día y podrás cerrar el espacio durante la noche.
19. Para habitaciones infantiles
Las elecciones preferidas para los más pequeños son las telas frescas de algodón, en colores vivos o con motivos infantiles. Elige estores o caídas suaves, que tienen un efecto más ligero, y no abuses de los cortinajes.
20. Tejidos muy resistentes
A la hora de adquirir la tela para las cortinas, consulta su composición y verifica que es “antipilling” (que no hace bolas) y que lleva algún tipo de tratamiento ignífugo. Asegúrate, también, de elegir colores sólidos.
21. Telas lisas o estampadas
Las cortinas estampadas animan grandes estancias, siempre que el dibujo guarde proporción con el espacio (es decir, que el estampado pueda apreciarse bien). Las cortinas lisas son ideales para estancias pequeñas.
22. Más sensación de amplitud
La apuesta más segura para habitaciones pequeñas es vestir las ventanas con estores o visillos y elegir telas claras o semitransparentes. Además, si optas por un tono igual al de la pared, ganarás sensación de espacio.
23. Suavizar la entrada de sol
En estancias con mucha entrada de luz natural, lo mejor es elegir cortinas y visillos dobles, tejidos tupidos o sobrecortinas. También puedes decantarte por estores enrollables de tela screen o de filtro solar.
24. Para habitaciones con poca luz
La solución para habitaciones faltas de luz son las cortinas confeccionadas con tela de visillo: vaporosas muselinas, voiles, organzas…En color blanco, expanden la claridad; en tonos amarillos, crean efecto de luz solar.
25. Una paleta de color acertada
El tono que has elegido para la pared, así como las telas de las tapicerías, cojines o pantallas, te marcarán la gama predominante y el tono idóneo para las cortinas. Si dudas, decántate por los neutros: nunca fallan.
 

miércoles, 26 de enero de 2011

Trucos

Trucos para multiplicar la claridad

Un mueble lacado, una tela de textura sedosa o un espejo colocado con idea son algunos trucos que te ayudarán a sumar luz de manera fácil y decorativa .
 
 

Más luz con muebles lacados

¿Puede un determinado acabado de un mueble ayudarte a ganar claridad? Por supuesto que sí. Y es que las superficies brillantes y satinadas de los muebles lacados actúan de improvisado espejo reflejando, con ello, la luz. Además, las piezas lacadas vuelven a estar de moda y están disponibles en muchos colores, desde los más clásicos y atemporales, como aquí el blanco, hasta los más extremados, como el rojo. Sin embargo, el aliado indiscutible de la claridad es el blanco que, junto con el crema y el gris claro, suele ser el más habitual. Un consejo: evita un ambiente monocromático y combínalo con tonos fríos. El contraste entre opuestos hará destacar aún más la luz natural.

Materiales transparentes y versátiles
• Cristal. Es ligero, decorativo y no pasa de moda. Aunque es delicado, hay nuevos tratamientos que lo hacen más resistentes a los golpes.
• Metacrilato. Es una alternativa más económica, resistente y liviana al cristal. Por ello, es perfecto en casas con niños pequeños. Permite múltiples colores y acabados.


Coordinar texturas con acierto

Mezcla y acertarás. Eso sí, con criterio. Y es que la combinación de diferentes texturas puede ayudarte a ganar mayor sensación de claridad. Prueba a mezclar texturas brillantes y mates en el conjunto de telas y tapicerías de una estancia, y verás cómo ésta se transforma. No tengas miedo de poner color, ya que éste no está reñido con la sensación de luz. Así, en dormitorios puedes apostar por tejidos azules, grises o verdes para crear ambientes relajados y, a la vez, frescos y luminosos, mientras que en estancias como el salón los tonos cálidos como cremas o tostados reforzarán la sensación de calidez y recogimiento. En general debes reservar la nota más intensa para el suelo, como aquí la alfombra de pelo largo, e ir “aclarando” las tonalidades conforme la mirada sube hasta acabar con un techo blanco, en el que rebota la luz al entrar.
Telas que te ayudarán a ganar luz
• Tapicerías. Para las piezas voluminosas, como los sofás, mejor tejidos claros y con una textura lisa o un poco brillante como chenilla o seda.
• Ropa de cama. Por su confort, el algodón 100% natural es una muy buena opción. Los plaids te ayudarán a dar brillo y contraste, como aquí.
• Cortinas. Asegúrate de que no tapan la luz pero que tienen caída. Lino y loneta son una buena opción.
• Estores. Los tipo visillo, por su transparencia, y las telas de trama abierta son los que dejan pasar más la luz.


Complementos que suman luz

No se trata de abigarrar el espacio con objetos, sino de servirse de los pequeños complementos para atrapar la luz. Desde las paredes, los espejos juegan a dar profundidad y multiplicar la luminosidad. La ubicación más adecuada es en perpendicular a la entrada de luz natural, ya que la expande mejor, y a la altura de los ojos, más o menos. Asegúrate de que refleja una zona atractiva y no una pared vacía y elige su tamaño en proporción a los metros que ocupa y a la estancia. En los últimos tiempos, sus marcos han ganado protagonismo y sus bordes biselados o pulidos han dado paso a molduras, acabados pan de plata o con efecto dorado envejecido, lo que les confiere una nota sofisticada y un plus de brillo. Las plantas, los centros de flores con agua y las velas en vasitos de cristal son tres aliados, también, de la claridad.

Materiales aliados con la claridad
• Cristal. En forma de portavelas, jarrones o copas, deja pasar la luminosidad, la refleja y la expande por toda la estancia.
• Forja. Su silueta alambrada ligera y estilizada se deja querer por la luz y la deja circular libremente.
• Fibras vegetales. En alfombras o cestos aportan calidez y una nota de liviana naturalidad. Te ayudan a suavizar materiales más fríos.
• Metálicos. Estaño, cinc, plata... Su efecto espejo irradia luz y potencia la claridad combinado con blanco y madera.